"Mi comandante me solía decir que para protegerte a ti mismo contra el enemigo, primero debías conocer quien era tu enemigo.
Esta doctrina militar se aplica fácilmente al mundo de la seguridad en red. Simplemente como los militares, tienes una información que intentas proteger. Para ayudar a la protección de estos datos, necesitas saber quiénes son tus enemigos y cómo te van a atacar.
Si tu o tu organización tiene cualquier terminal conectado a Internet, este enemigo irá a por ti."